Creemos que en los tiempos que corren es muy importante que nuestros niños y niñas sepan comunicarse en inglés. Es una herramienta que les facilita la comunicación y el intercambio con diversidad de personas y culturas abriéndolos al mundo.
Por la plasticidad cerebral de la primera infancia esta es la etapa de la vida donde se adquiere la lengua de forma más sencilla y natural. A través de canciones y juegos comienzan a aprender y disfrutar de este segundo idioma.
En Juana de Ibarbourou contamos con una Psicomotricista que nos visita una vez a la semana y trabaja por un tiempo de media hora o una hora con cada grupo dependiendo la edad de los niños.
Contamos con una sala de psicomotricidad amplia y luminosa donde en cada encuentro se prepara específicamente para ofrecer al niño un ambiente oportuno que le posibilite explorar su cuerpo y las distintas posibilidades de este.
Tenemos materiales específicos que orientan a la exploración, desarrollo de la imaginación y disfrute de los niños.
Creemos que el bienestar emocional es la base que permite lograr la adquisición de los conocimientos. Sentirse seguro y feliz es fundamental para que el niño-a pueda aprender.
Nuestro objetivo es brindar una atención integral a nuestras familias y por ello creemos que contar con la visión de la Psicóloga es primordial para cumplir con esto.
Una vez a la semana visita a cada grupo y realiza actividades de juegos y lectura de cuentos con los niños.
Cabe destacar que su objetivo en el centro es de orientación y prevención. Detectando de forma oportuna posibles desvíos en el desarrollo que requieran atención especializada fuera de la institución.
Está en permanente comunicación e intercambio con las docentes y demás integrantes del equipo a modo de establecer líneas de intervención coordinadas.
Creemos que generar espacios de intercambio con las familias es muy nutritivo para nuestro centro y comunidad por lo que realizamos talleres de diversas temáticas que nos posibiliten el mutuo intercambio.
Ofrecemos espacios de escucha y orientación individual para las familias que lo necesiten.
En Juana de Ibarbourou le damos un sentido fundamental a la música en las primeras etapas del desarrollo infantil. La música acompaña los distintos momentos de la jornada de nuestros niños adecuándose a los distintos ritmos de estos. Así van tomando contacto con los distintos géneros musicales a lo largo del día.
Además contamos con un docente que ofrece propuestas musicales muy divertidas y acerca a los niños a distintos tipos de instrumentos.
Contamos con clases de educación física, una vez a la semana, donde se desarrollan actividades para la estimulación y el desarrollo de destrezas físicas, colaborando con el desarrollo infantil en tomar conciencia de las características de su cuerpo e imagen corporal.
Ofrecemos espacios de escucha y orientación individual para las familias que lo necesiten.
Con el fin de promover la activación y la coordinación motora del sistema circulatorio y respiratorio de los niños, ofrecemos clases de natación, una vez a la semana, el día miércoles de mañana, en el Centro de protección de choferes. Los niños van acompañados por auxiliares y contamos con transporte para su traslado.
En La Juana, los momentos de “Experimento” son espacios donde los niños y niñas se convierten en pequeños científicos. A través de la curiosidad, la observación y el juego, exploran fenómenos naturales y descubren cómo funciona el mundo que los rodea.
Cada propuesta parte de una pregunta o una situación cotidiana que despierta el interés del grupo. Desde allí, se formulan hipótesis, se manipulan materiales, se observan los resultados y se reflexiona en conjunto sobre lo que sucedió.
Estos encuentros promueven el pensamiento crítico, la atención, el trabajo en equipo y la capacidad de asombro. Además, fortalecen la idea de que aprender es una aventura que se vive con las manos, los sentidos y el corazón.
En Juana incorporamos las clases de cocina como una experiencia educativa integral que combina juego, exploración y aprendizaje. A través de la preparación de recetas simples y saludables, los niños y niñas desarrollan su autonomía, la coordinación motriz fina, el trabajo en equipo y la valoración de los alimentos.
Cada encuentro propone un espacio para experimentar con distintos ingredientes, texturas y sabores, promoviendo hábitos de alimentación consciente y fortaleciendo la curiosidad por descubrir el origen de lo que comemos.
Más que cocinar, se trata de aprender haciendo, en un entorno cuidado, creativo y participativo que refleja el espíritu de nuestro jardín.
Creemos que en los tiempos que corren es muy importante que nuestros niños y niñas sepan comunicarse en inglés. Es una herramienta que les facilita la comunicación y el intercambio con diversidad de personas y culturas abriéndolos al mundo.
Por la plasticidad cerebral de la primera infancia esta es la etapa de la vida donde se adquiere la lengua de forma más sencilla y natural. A través de canciones y juegos comienzan a aprender y disfrutar de este segundo idioma.
En Juana de Ibarbourou contamos con una Psicomotricista que nos visita una vez a la semana y trabaja por un tiempo de media hora o una hora con cada grupo dependiendo la edad de los niños.
Contamos con una sala de psicomotricidad amplia y luminosa donde en cada encuentro se prepara específicamente para ofrecer al niño un ambiente oportuno que le posibilite explorar su cuerpo y las distintas posibilidades de este.
Tenemos materiales específicos que orientan a la exploración, desarrollo de la imaginación y disfrute de los niños.
Creemos que el bienestar emocional es la base que permite lograr la adquisición de los conocimientos. Sentirse seguro y feliz es fundamental para que el niño-a pueda aprender.
Nuestro objetivo es brindar una atención integral a nuestras familias y por ello creemos que contar con la visión de la Psicóloga es primordial para cumplir con esto.
Una vez a la semana visita a cada grupo y realiza actividades de juegos y lectura de cuentos con los niños.
Cabe destacar que su objetivo en el centro es de orientación y prevención. Detectando de forma oportuna posibles desvíos en el desarrollo que requieran atención especializada fuera de la institución.
Está en permanente comunicación e intercambio con las docentes y demás integrantes del equipo a modo de establecer líneas de intervención coordinadas.
Creemos que generar espacios de intercambio con las familias es muy nutritivo para nuestro centro y comunidad por lo que realizamos talleres de diversas temáticas que nos posibiliten el mutuo intercambio.
Ofrecemos espacios de escucha y orientación individual para las familias que lo necesiten.
En Juana de Ibarbourou le damos un sentido fundamental a la música en las primeras etapas del desarrollo infantil. La música acompaña los distintos momentos de la jornada de nuestros niños adecuándose a los distintos ritmos de estos. Así van tomando contacto con los distintos géneros musicales a lo largo del día.
Además contamos con un docente que ofrece propuestas musicales muy divertidas y acerca a los niños a distintos tipos de instrumentos.
Contamos con clases de educación física, una vez a la semana, donde se desarrollan actividades para la estimulación y el desarrollo de destrezas físicas, colaborando con el desarrollo infantil en tomar conciencia de las características de su cuerpo e imagen corporal.
Ofrecemos espacios de escucha y orientación individual para las familias que lo necesiten.
Con el fin de promover la activación y la coordinación motora del sistema circulatorio y respiratorio de los niños, ofrecemos clases de natación, una vez a la semana, el día miércoles de mañana, en el Centro de protección de choferes. Los niños van acompañados por auxiliares y contamos con transporte para su traslado.
En La Juana, los momentos de “Experimento” son espacios donde los niños y niñas se convierten en pequeños científicos. A través de la curiosidad, la observación y el juego, exploran fenómenos naturales y descubren cómo funciona el mundo que los rodea.
Cada propuesta parte de una pregunta o una situación cotidiana que despierta el interés del grupo. Desde allí, se formulan hipótesis, se manipulan materiales, se observan los resultados y se reflexiona en conjunto sobre lo que sucedió.
Estos encuentros promueven el pensamiento crítico, la atención, el trabajo en equipo y la capacidad de asombro. Además, fortalecen la idea de que aprender es una aventura que se vive con las manos, los sentidos y el corazón.
En Juana incorporamos las clases de cocina como una experiencia educativa integral que combina juego, exploración y aprendizaje. A través de la preparación de recetas simples y saludables, los niños y niñas desarrollan su autonomía, la coordinación motriz fina, el trabajo en equipo y la valoración de los alimentos.
Cada encuentro propone un espacio para experimentar con distintos ingredientes, texturas y sabores, promoviendo hábitos de alimentación consciente y fortaleciendo la curiosidad por descubrir el origen de lo que comemos.
Más que cocinar, se trata de aprender haciendo, en un entorno cuidado, creativo y participativo que refleja el espíritu de nuestro jardín.